CANARIAS, ENCUENTRO ENTRE AMÉRICA, ÁFRICA Y EUROPA
Si en algún lugar comenzó lo que hoy se llama fusión en cocina fue de forma natural en las Islas Canarias. Antes de su conquista por tropas castellanas, la habitaban pobladores de origen berebere: los guanches. El aporte de estos pobladores, la cocina española y sus influencias americanas han hecho que la cocina canaria pueda ser considerada como original y cosmopolita, pues junto a los platos de evidente inspiración peninsular, presenta recetas que muy bien pudieran ser consideradas latinoamericanas o africanas y, junto a ello, soluciones totalmente originales y autóctonas.
Encontramos en Canarias vinos como el Malvasía, ya mencionado hace siglos por Shakespeare, y tintos afamados como los de Tacoronte en Tenerife. Estas islas ofrecen también deliciosos quesos entre los que destacan los de Hierro, y Fuerteventura o los ahumados de la Palma y el de Flor de Guía, de Gran Canaria.
Una de las bases del éxito de su gastronomía, es la simpleza, tanto al elegir los ingredientes como a la hora de cocinarlos. Así podemos encontrar la papa arrugá, simple y genial: agua , sal y patatas bien elegidas y acompañadas por el mojo, salsa picante de orígenes muy antiguos, a base de aceite, ajo, guindilla y pimentón que suele presentarse en distintas versiones y que nunca falta en la mesa. Los mojos más conocidos son el de cilantro, el verde (que corresponde al de perejil), el colorado (con abundante pimentón) y el mojo picón, en base a la pimienta.
A continuación recomendamos algunas recetas como el famoso potaje de berros, el no menos afamado mojo picón, para acompañar a las papas arrugas o como postre la mousse de gofio canario, que realza y denota las posibilidades del antes denostado gofio.