ELABORACIÓN
Se amasa la harina con las yemas, la sal y el agua que valla pidiendo la masa.
Se deja reposa durante una hora y seguidamente se estira la masa y se van cortando los tallarines.
Se pone abundante agua a hervir y se echan los tallarines.
Cuando estén al dente se escurren y se pasan a una fuente de servir.
Se condimenta al gusto.