ELABORACIÓN
Desalar el bacalao sumergiéndolo con agua el día anterior cambiándola de tres a cuatro veces, según el grosor de los trozos.
Hacer un majado de aceite y perejil y reservar.
Pelar las patatas, lavarlas y cortar en láminas finas.
Poner abundante aceite en una sartén y freírlas por tandas.
Reservar sobre papel para que absorba el exceso de aceite.
Sazonar a medida que las vayamos sacando de la sartén.
Escurrir el bacalao, secar y colocar en una cazuela apta para el horno.
Pincelar con el majado de aceite y perejil, añadir a la cazuela 3 cucharadas de aceite de freír las patatas y meter en el horno, precalentado a 200º centígrados, entre 8 y 10 minutos.
Sacar la cazuela, distribuir sobre el bacalao las almendras laminadas y volver a meter en el horno unos 3 minutos, cuidando que las láminas de almendras queden doradas pero que no se quemen.
Colocar en el plato a servir el bacalao con un poco de su propio jugo y acompañar con las láminas de patatas.