EL WOK
Desde hace unos años se esta incorporando poco a poco un viejo (pero para el mundo occidental nuevo) instrumento de cocina. Es el antiguo y tradicional wok, también denominado Shanghai Wok, proveniente de China. Es rápido, económico, sano, manejable, versátil y limpio. Se puede utilizar para comida china y para otros tipos de recetas, ya sean tradicionales o muy creativas. Una vez que se comienza a utilizar es difícil prescindir de él.
Su forma es de cono truncado de base pequeña y abertura grande, con una inclinación perfecta para que los alimentos puedan mantenerse en sus laterales. Es de destacar su gran capacidad (suele tener unos 25 a 30 centímetros de abertura, unos 12 centímetros de altura y un fondo de 10 a 12 centímetros, todo ello en hierro o en acero). Aunque su tamaño es grande, no lo es su peso.
Dispone de dos mangos, uno a cada extremo, para facilitar su manejo y no quemarse. Suele venir con una rejilla que se ajusta a su entrada y que cubre la mitad de esta, y a veces con una tapadera para evitar salpicaduras y quemaduras, aunque su altura evita en muchas que se ocasionen salpicaduras.
Su base pequeña y su forma redondeada y abierta, junto al hierro, hacen que se distribuya rápidamente y homogéneamente el calor por todo el recipiente.
Cuando se estrena, hay que lavarlo muy bien con agua para retirar la cobertura grasa que lo protege, sólo con agua y ningún detergente, secándolo posteriormente con un paño.
Puede emplearse como olla para realizar todo tipo se sopas, o como freidora, empleando en este caso bastante más aceite. También sirve para cocinar al vapor, si se pone agua y la rejilla correspondiente.
Si se van a freír pequeñas cantidades o se va a realizar una semi fritura o semi plancha (sobre los laterales), basta con poner muy poco aceite y girar para que se impregnen sus paredes y poner a fuego fuerte. Antes de que comience a echar humo, se añaden los alimentos por tandas y una vez hechos se dejan sobre la rejilla, donde escurrirán el resto del aceite sobrante sin perder el calor. Todo este proceso es sumamente rápido.
Para frituras más grandes se empleará bastante más aceite. Para sopas es evidente que el agua será el protagonista y se echará la cantidad necesaria. En el caso de cocina al vapor, será éste el que cocine los alimientos puestos en la rejilla, haciendo que la cocina sea más saludable.
Al guardarlo es conveniente cubrir con aceite su superficie y antes de su empleo volver a limpiar, con agua y sin detergente.
Personalmente, suelo también utilizarla como las viejas perolas, para hacer platos tradicionales: como grandes fritos, ya sean pollo o conejos al ajillo, codero en caldereta o unas simples gachas.
A continuación recomendamos varias recetas que puedes preparar con el wok, como el pollo con cortezas de mandarina, el pollo con bambú y setas, las verduras salteadas chinas, los langostinos fritos Zha Pen Ming Xia Duan o el wok de ternera con tapa de hojaldre.