ELABORACIÓN
Limpiar el capón, se sazona de sal y se unta con manteca de cerdo. Se mete al horno en una cacerola apropiada durante una hora, aproximadamente. Una vez asado, se trincha la pechuga en lonchas un poco gruesas y los muslos en forma de bastones gruesos. La salsa se hace aparte, en una cacerola untada de mantequilla. Añadir la chalota cortada muy fina y cuando esté dorada se pone el tomillo y unas ramas de estragón, rehogando todo durante unos segundos. Añadir el vino blanco y se deja reducir a la mitad. Añadir el jugo del asado y espesar con la fécula de patata. Pasar esta salsa por un colador muy fino. Rectificar la sal. La salsa debe quedar espesa, pero ligera. Pelar las manzanas y partirlas en cuartos. Se les pone por encima azúcar y mantequilla y se hornean unos 10 o 12 minutos en un recipiente con vino blanco hasta que queden tiernas y doradas. Para la guarnición: Cortar el pan en cuadraditos y triturar los frutos secos. Calentar aceite y echar los ajos cortados en láminas. Cuando comienzan a dorarse se añade el pimentón. Echar el pan con cuidado de que no se queme. Remover bien. Añadir el azúcar y seguidamente los frutos secos con más azúcar, sin dejar de mover. Presentación: En cada plato se colocan los bastones del muslo y encima la pechuga de forma escalonada. Regar con la salsa y al lado se coloca la manzana. Las migas se sirven aparte y todo muy caliente.