ELABORACIÓN
Remojar el bacalao durante 24 horas, cambiando el agua cada ocho horas, escurrirlo.
Suprimir las pieles y espinas y desmigarlo.
Pelar la berenjena y cortarla.
Pelar la cebolla y el calabacín muy finos.
Freír la cebolla en la mitad del aceite hasta que esté tierna.
Saltear encima el bacalao y comprobar el punto de sazón.
Rehogar la berenjena y el calabacín con un resto de aceite.
Sazonarlas con sal, romero, tomillo y albahaca y escurrirlas.
Preparar la gelatina y mezclarla con la berenjena, calabacín, cebolla, bacalao y las aceitunas picadas.
Llenar un molde, guardar en la nevera y desmoldar cuando cuaje.
Servir con mayonesa.