ELABORACIÓN
Las gambas, después de pelarlas en crudo, se pican, mezclándolas con el vino.
Refríase las cucharadas de aceite, la harina, el ajo, perejil y el pimentón a este sofrito se le agrega un poco de agua de la coccion de los mejillones.
Los mejillones que deberán ser grandes, se cuecen en agua y al abrirse se les quita una concha, dejando sólo la otra.
Se colocan en una cazuela de barro que resista al fuego, poniendo sobre cada mejillón un poco del picadillo de gambas y vino, por encima se pone el sofrito, metiéndolos al horno moderado durante diez o quince minutos.